UN POEMA DE 

Hijo bastardo
de madre soltera
y encima puto:
llevo en mí, todos tus monstruos.
Sobre mis espaldas:
el solitario apellido,
saliva de hombres que terminaron
y se vistieron.
El caminar amanerado,
a veces escondido,
a veces exagerado.
Una vida dudosa.
El radical/ el insano/ el resentido…
Así, ¿Santificado será mi nombre?
Inseguro, paranoico
pero nunca el esfínter contraído.
Clamaron masculinidad
y les mostré el culo.
Ejercieron autoridad
y les escupí en la cara.
Pidieron discreción
y les grité: ORGULLO.